IMG_4245

Naturalizar la inclusión desde la infancia


1 abril, 2018

 

ASDRA
Noelia Parapar

El 21 de marzo se conmemoró en todo el mundo el Día del Síndrome de Down. La fecha elegida por Naciones Unidas se relaciona con la trisomía 21, que es la condición genética de las personas con este síndrome. Desde ASDRA aprovecharon la fecha para pedir acciones para la naturalización de la inclusión desde la niñez, promoviendo así el lanzamiento de Oli, un muñeco bebé con síndrome de Down.

El mismo fue desarrollado íntegramente por la empresa nacional “Casita de muñecas” (que fabrica juguetes de apariencia real). Los impulsores del proyecto aseguran que la intención es fomentar desde la niñez la diversidad humana. La presentación de Oli se llevó a cabo el martes 20 de marzo a las 18:00hs. en los salones Montevideo y Jauretche de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

La iniciativa parte del entendimiento de que, si los chicos y chicas utilizan juguetes que tienen discapacidad, y pueden ver a este personaje de sus juegos como un niño más, la diversidad será para esta generación algo de todos los días: “Lo vemos, por ejemplo, en los jardines de infantes, que hacen inclusión de niños con discapacidad. Los chicos y chicas no hacen diferencias, pero los mayores sí se las inculcamos”, expresó Marcelo Varela, presidente de ASDRA.

Acerca del Síndrome de Down

El síndrome de Down es una alteración genética que se produce en el momento de la concepción y se lleva durante toda la vida. No es una enfermedad ni padecimiento. Sus causas son desconocidas. Cualquier pareja puede tener un hijo con síndrome de Down. Uno de cada mil niños nace con este síndrome.

Esta alteración, también llamada trisomía 21, hace que dentro de los 23 pares de cromosomas que todas las personas tenemos, aquellas con síndrome de Down tengan 3 cromosomas en el par número 21. Debido a esto, las personas con síndrome de Down tienen discapacidad intelectual. Y, si bien tienen rasgos parecidos a los de sus padres, como cualquier otra persona, hay algunas características físicas que pueden aparecer como asociadas al síndrome. No necesariamente se encuentran todas juntas en la misma persona.

Las personas con síndrome de Down no son todas iguales. Como cualquier otro individuo, tienen gustos, talentos para ciertas tareas, dificultad para otras, defectos y virtudes que van desarrollando a lo largo de su vida.