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MEJORANDO EL AMBIENTE LABORAL


1 marzo, 2017

La motivación del personal es uno de los factores más importantes para el logro de los objetivos empresariales y para facilitar el desarrollo del trabajador.

Todos los seres humanos somos diferentes. Perseguimos y deseamos objetivos diversos según cada uno. Muchas veces nos preguntamos, ¿qué es lo que nos lleva a comportarnos, sentir o pensar de cierta manera? Nacemos con un instinto, pero son la sociedad y la cultura las que van marcando nuestros comportamientos y amoldando nuestras necesidades sociales.

Seguramente, alguna vez te ha sucedido de sentirte insatisfecho con lo que haces. En ese entonces, tu desempeño seguramente había cambiado. Tu postura corporal, tus sentimientos y la relación con tus compañeros, ya no era la misma. Tus superiores para ello hicieron todo lo que creían que estaba a su alcance (hasta aumentaron tu sueldo).

Al principio te sentiste motivado por ello, pero tiempo más tarde, todo continuó igual y te sentiste algo desorientado en cómo manejarlo. ¿Cómo identificamos cuáles son los factores que nos motivan a cada uno a producir más y mejor?

Gordon Willard Allport, uno de los primeros Psicólogos dedicados al estudio de la personalidad, detalla en su libro Comportamiento Organizacional que “…las teorías y las investigaciones en el campo de la motivación, proporcionan un medio sistemático de diagnosticar el grado de motivación y de recomendar maneras de mejorarla…”

La motivación puede ser el objetivo de la persona, pero ella por sí sola, no será suficiente, le hará falta un estímulo. El estímulo es un reconocimiento, un visto bueno, una muestra oportuna de afecto que vuelve a engendrar el entusiasmo inicial que sintieron la gran mayoría de los empleados al ingresar a trabajar; pero que pueden haberlo perdido debido a una rutina diaria del esfuerzo, mal recompensado.

Frederick Herzberg señala que los factores que infieren en la motivación son:

Factores higiénicos: se localizan en el ambiente que rodea a las personas. Son administrados y decididos por la empresa. Están fuera del control de las personas. Por ejemplo: políticas, administración, supervisión, relación con el supervisor, condiciones de trabajo, sueldos, trato con los compañeros, vida personal, status y seguridad, entre otros.
Factores motivadores: están relacionados con el contenido del cargo y con la naturaleza de las tareas ejecutadas.

Por ejemplo: el logro, el reconocimiento, el trabajo mismo, la responsabilidad, el ascenso y el crecimiento que elevan la satisfacción y por ende la productividad.

Generalmente, en las Farmacias solo son tenidos en cuenta los factores higiénicos, ya que para lograr que las personas trabajen más, se apela a la entrega de obsequios, incentivos salariales y cambios en las políticas de los locales.
Esto tan sólo constituye una satisfacción positiva. Sin embargo, estos factores no consiguen sostener la motivación por mucho tiempo. En resumen, según Herzberg “…los factores higiénicos sólo evitan la insatisfacción pero no provocan satisfacción. Ofrecer más de lo mismo, es una manera muy ineficiente de fomentar la motivación. Se convierte en un proceso vicioso…”

¿Cómo se podrían forjar los factores motivadores?

1. Formando grupos de trabajo naturales: que cada persona sea responsable de todo un proceso del trabajo identificable.

2. Combinando las tareas: incrementa la variedad de habilidades y la identidad hacia la labor. A cada actividad se le deberá dar un lapso de tiempo correspondiente (no, que el empleado haga “todo al mismo tiempo”, sino que sepa “hacer de todo”, uno a la vez).

3. Permitir establecer una relación directa entre los clientes y los empleados: Más allá de la función del empleado dentro del local, todos deberían tener la posibilidad de investigar y responder a las solicitudes de los cliente, en lugar de que todas las consultas pasen automáticamente al encargado o al Farmacéutico del local.

4. Ampliar los puestos verticalmente: Procurar cerrar parcialmente la brecha entre los aspectos de “hacer” y “controlar” las tareas, mejoraría la autonomía del empleado.

5. Abrir canales de retroalimentación: se deberían encontrar más y mejores maneras de que el trabajador reciba una rápida retroalimentación sobre su desempeño.

Una opción es realizar encuestas anuales, anónimas, para determinar qué es lo que más disfruta cada uno del trabajo, lo que encuentra frustrante, si tienen alguna idea para mejorar una determinada situación o iniciar un nuevo esfuerzo, entre demás cuestiones.
Los trabajadores motivados y bien formados requieren menos supervisión y se sienten más confiados en sus roles.

No olvides que no estás solo y que tu factor humano son personas que te necesitan para continuar creciendo contigo y tu local. Intentá trascender en ellos y hacelos trascender en cada una de sus actividades.

Fuentes

▷ Gordon Willard Allport Comportamiento Organizacional

▷ Frederick Herzberg- The motivation to work