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La economía busca su piso


1 mayo, 2019
Martín Redrado
Director de Fundación Capital

Los primeros datos del año muestran mejoras en la evolución mes a mes de ciertos indicadores, por lo que sitúan al último cuarto del año pasado como el piso de la recesión. No obstante, aún persisten los datos interanuales negativos. De hecho, por noveno mes consecutivo la actividad económica arrojó una caída anual del 5,7% en enero, donde sólo tres de los quince sectores que componen el indicador evidenciaron subas.

Por su parte, los indicadores de la industria también continúan registrando importantes reducciones en su nivel de actividad. En el segundo mes del año el índice de producción industrial volvió a mostrar una baja (-8,5% i.a.), tras nueve meses en terreno negativo. Con respecto a la construcción, si bien en febrero verificó una desaceleración en el ritmo de caída (-5,3% i.a.), la marcada disminución en la evolución de los despachos de cemento al mercado interno para el mes de marzo (-13,8% i.a.) ponen en duda el futuro repunte del sector.

Respecto al consumo, en línea con la fuerte pérdida en el poder adquisitivo, los datos adelantados muestran sustanciales reducciones anuales. Las cantidades vendidas en locales minoristas volvieron a mostrar en el tercer mes del año una caída de dos dígitos (-11% i.a.), sumando de este modo quince meses en baja.

En efecto, la masa salarial de los trabajadores del sector privado registrado verificaría una nueva pérdida este año, tanto por un aumento en el desempleo, como por una contracción en el salario real. En este sentido, si bien el grueso de las paritarias aún no se acordaron, los gremios buscan no sólo no volver a perder contra la inflación, sino también recuperar parte de la fuerte caída en el poder adquisitivo del año pasado. Mientras las autoridades descartaron la posibilidad de cláusulas gatillo y apuestan a revisiones salariales semestrales, desde los sindicatos esperan lograr ajustar automáticamente por inflación o bien acordar renovaciones más cortas. Así, el salario real de los empleados registrados del sector privado volvería a contraerse por segundo año consecutivo (-1,8% i.a.), donde la baja se concentrará en el primer semestre (-7,1% i.a.), mientras que luego se verificaría un rebote (4,1% i.a.).

Con una actividad económica que continuaría contrayéndose inclusive hasta el segundo trimestre de 2019, el deterioro en el mercado laboral persistirá durante los primeros meses del año. En este contexto, en el primer semestre la tasa de desempleo ascendería al 10,5%, unos 200 mil nuevos desocupados. Esta dinámica, sumado a la caída en el salario real, implicará una contracción de la masa salarial real para los empleados privados de casi siete puntos en dicho período, retrocediendo a niveles de nueve años atrás.

Esto tiene como correlato una caída en el consumo privado en la primera mitad del año en torno al 5,9% i.a.. En el segundo semestre, si bien todos los perceptores de ingresos volverían a mostrar una mejora en el poder de compra, la misma sería moderada. Así, en la segunda parte del año, el consumo verificaría un rebote (1,5% i.a. IIS-19), finalizando el año con una baja del 2,5% anual.

De este modo, el 2019 sería el primer año electoral en al menos una década en registrar una dinámica negativa en el consumo. Así, será uno de los componentes que más le reste a la evolución de la actividad económica.

La ausencia de motores claros, la inestabilidad cambiaria, la aceleración en el nivel general de precios y las tasas elevadas, abren un interrogante sobre si la economía ha entrado finalmente en una fase de recuperación. De este modo, según nuestras proyecciones la actividad económica en 2019 se contraerá por segundo año consecutivo, con una baja anual en torno al 1,5%. Si bien estimamos un rebote para el segundo semestre (+1% i.a.), no será suficiente para contrarrestar la baja de casi cuatro puntos de los primeros seis meses del año.